El FK Bodø/Glimt afronta este compromiso con confianza tras una victoria contundente por 4-0 ante FC Groningen, un resultado que refuerza su ánimo y evidencia su capacidad ofensiva. No obstante, su recorrido en la Champions League ha sido más discreto, ya que aún no conoce el triunfo en el torneo, acumulando tres empates y tres derrotas, además de una diferencia de goles negativa de 9 a 13 que refleja ciertas fragilidades defensivas. Bajo la conducción de su entrenador, el conjunto noruego se plantea este encuentro como una oportunidad para dar un golpe de autoridad, sorprender a sus rivales y mejorar su imagen internacional, con el objetivo de escalar posiciones en la tabla general, donde actualmente se ubica en el puesto 32 y busca cambiar el rumbo de su campaña continental.
El conjunto dirigido por Pep Guardiola llega a este escenario con sensaciones mixtas, luego de caer por 0-2 ante su clásico rival local, Manchester United, en su compromiso más reciente a nivel doméstico, aunque logró una valiosa victoria por 2-1 frente a Real Madrid en la Champions League, demostrando su fortaleza en citas de alto nivel. Con un total de 13 puntos y una sólida diferencia de goles de 12 a 6, Manchester City se ha consolidado como uno de los equipos más competitivos del torneo, destacándose especialmente por su rendimiento como visitante, condición en la que mantiene el invicto y ha sabido imponer su estilo de juego, confirmando su jerarquía y regularidad en el plano internacional.
